domingo, 3 de enero de 2016

Regalos, en su mayoría

Pues sí, la mayoría de las cosas son para regalar, como estos dos pares de mitones, para dos hermanas quasi-gemelas, y que se los repartan ellas como quieran:


Detalles, aquí

Detalles, aquí.

Estos otros mitones, para mi santo.
Detalles, aquí.

Este gorrito, para un bebé.


 Detalles aquí.

 Un cuello para mi fisio bonita





Detalles, aquí.

Y otro gorro para otro bebé que está por nacer.
Detalles, aquí.


Y además he hecho algunas cosas para mí. Una bolsa que hace tiempo estaba en la lista. Si de algo sirvió especialmente este proyecto fue para encontrarle el gusto, por fin, a las agujas de doble punta.




Detalles, aquí.

Y un chal muy relacionado con las vacaciones. Compré la lana en unas vacaciones, empecé a hacerlo cuando empezaba otras vacaciones y casi que lo acabo con las terceras. También un proyecto deseado durante mucho tiempo.


Detalles, aquí.
Entre todo, la preparación y la emoción que supone participar en otra edición del Spanish swap. Aunque esta vez fuera sin regalo tejido, solo enviando lana, un patrón y dulces, me resultó muy agradable. Y encima, me regalaron las lanas que más me gustan del mundo lanero que yo  conozco. Venía de parte de Rocío.http://images4-d.ravelrycache.com/uploads/candela/344884261/image_medium2.jpeg


Y unos cuantos proyectos en mis agujas. Como siempre, falta de tiempo para hacerlos.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Casa de muñecas ( y no de Ibsen)

Hace ya un tiempo que hice una casa de muñecas, de estilo más o menos clásico. Una vez acabada, se la regalé a una niña que seguro que la disfrutó. Mi fase de disfrute finalizó cuando la casa estuvo acabada. Os lo explicaba aquí. Poco después, cuando, por estas mismas épocas del año, que es lo que toca, empezó una colección en fascículos de otra casa de muñecas, esta vez de estilo mediterráneo, me animé a ir comprándolos. Imagino que para los auténticos profesionales de este campo esto de las casas hechas con lo que te van dando con los fascículos es anatema, pero yo me muevo bien en todo lo que sea susceptible de ser considerado anatema ( y más en estos últimos tiempos tan raritos). El caso es que los fascículos y los materiales se iban amontonando en casa, de vez en cuando hacía alguna cosa, pero muy lentamente. A principio de este verano tenía la estructura hecha, digamos que la casa estaba "sacada de aguas" y con las paredes y suelos más o menos en condiciones. La saqué de su escondite donde dormía tranquilamente y me puse a hacer y hacer, con el convencimiento de que le iba a dar un buen empujón pero no la iba a acabar de ninguna de las maneras en este jalón. Pero sí, la acabé, con la ayuda de mi santo que se puso a pegar tejas, una a una, conmigo. Lo de acabar es un decir, porque siempre quedan cosas por hacer, como en las casas de verdad. No sé exactamente cuándo la empecé pero en febrero de 2010 ya os hablaba del proceso. Y ahora llega el reportaje gráfico.
Algunas fotos del making off de estos últimos días:



La vista exterior de la casa. De frente:
 Y de lado:
 Y vamos a descubrir el interior:




Los dormitorios:


El baño:
La cocina:
El salón:


El porche en el lateral:




Lo más laborioso, algunos suelos y los tejados, loseta a loseta y teja a teja... ratos largos de trabajo repetitivo que me resultaba como un ejercicio de letanía.


Hay muchos fallos, pero en general, estoy satisfecha. Ahora voy a disfrutar de su contemplación durante un tiempo, hasta que aparezca un niño o niña a quien se me antoje regalársela.

lunes, 31 de agosto de 2015

Verano 2015

Dejé la última entrada a la espera de mi regalo en el Spanish Swap. Llegó, de parte de Kuku, con todo el cariño y buen tejer del que ella es capaz. Un precioso chal de rayas que todavía no he podido estrenar pero que seguro saldrá con los primeros fríos. Un diseño creado por ella y unos colores muy acertados y bien combinados.
Y junto con el chal venían los regalitos varios. Lanas de Bergère de France, que nunca he probado y desde hace tiempo me llaman la atención, unas agujas Hiya-Hiya, que tampoco había probado y ahora ya estoy en condiciones de decir que son la bomba, chocolate a la frambuesa, que duró en casa cero coma, un guarda-agujas, una aguja para chal de cerámica japonesa preciosa, una pastilla de jabon artesano y un bloc de notas con forma de pera. Y la postalita con cariños, que no falte. Siempre he tenido suerte en esto del Spanish swap, no me puedo quejar. ¡Mil gracias, Kuku!
En cuanto a mi trabajo, éste ha sido o está siendo un verano poco productivo. O quizás debería decir que me he dedicado a otras cosas que no son susceptibles de aparecer en este blog. En primavera había empezado dos chales y un cuello que acabé en verano.
El cuello ha sido mi primera intervención con una lana Ito, japonesa, 72% lana y 28% papel, lo que hace que el dibujo del calado quede bastante definido. Muy agradable de tejer, veremos como resulta a la hora de lucirlo.

Detalles, aquí.

Sí que había probado la tosh merino light y sigue gustándome igual. Yo diría que es de las lanas mecha que más me gusta, yo que no soy muy de mecha. Y de los colores que consigue la señora Madelinetosh, qué vamos a decir...


Detalles, aquí.

Y este otro chal que también había empezado en primavera, con restos de lanas de otros proyectos. Encantada con el resultado.


Detalles, aquí.
Ya entrados en el verano hice esta bolsita para regalar a una amiga. En azules y blanco, muy veraniega:



Empecé y acabé este top. Modificando un poco el patrón original y haciendo y deshaciendo hasta encontrar las medidas adecuadas. Con una lana de algodón de Rowan con la que ya había trabajado (hice dos chaquetitas para dos bebés) y que es una lástima que no se comercialice más porque resultaba muy agradable. Pensé que no iba a acabar a tiempo para estrenarlo, pero al final sí que pudo ser:







 
Detalles, aquí.

Y justo acabo de comenzar a explorar un nuevo campo: el de las pulseras. El caso es que mis muñecas son extremadamente pequeñas y me cuesta horrores encontrar mi medida en las tiendas ( lo mismo me pasa con mis deditos y los anillos), así que he decidido aprender a hacer nudos correderos y demás variantes y a desempolvar mis conocimientos de macramé. De momento puedo enseñar este ejemplar:

Y de momento, eso es todo, amigos.