sábado, 4 de marzo de 2017

Los comienzos de 2017

Para mucha gente, o al menos para mucha gente que yo conozco, el año 2017 llegó cargado de esperanza. Porque los resultados del 2016 fueron, cuando menos, inquietantes. Hay trabajo por delante, pero, sea como sea, es nuestro deber hacer ese trabajo e intentar que nuestro mundo mejore. Mucha paciencia vamos a necesitar - la verdad, yo no creía que éramos poseedores de tanta paciencia como estamos demostrando.
Para las numerosas protestas que tenemos por delante, yo ya me he tejido mi "pussy hat" con restos rosas que tenía en casa.
Detalles aquí.

Siguiendo con los tonos rosas y con la política de aprovechar restos, me tejí un chal alargado con sedas y otros materiales muy finitos que me hace mucho apaño para estar en interiores. Para la calle, si hace frío, es insuficiente, pero para estar en casa o en el trabajo, es ideal porque no abriga en exceso pero protege. Me divierte su forma de medusa. 

Detalles, aquí.

No tenía bolsa cuadrada para transportar  repostería, así que con este tutorial tan genial me hice una.


Un chal que me ha encantado. El patrón es precioso y la lana... qué experiencia. Es una seda que, según la etiqueta, era grosor lace, pero en realidad era más como una light fingering. Una delicia.






Detalles, aquí.

También quería contaros que acabo de subir mi segundo patrón a Ravelry. Es un chal pequeñito, sencillo y gratis. Está en español y en inglés. Aquí os lo podéis bajar. Y mi proyecto es este:

Detalles, aquí.

Tengo tres proyectos más acabados, pero esos de momento se deben de mantener en secreto. Y hablando de secretos, ya está abierta la inscripción al Spanish Swap de primavera. ¡Qué bien nos lo vamos a pasar!
 
 

 

viernes, 6 de enero de 2017

El final de 2016

El último trimestre del año ha sido bastante fructífero. No me quejo. Y aun así, siempre quedan muchas cosas en el cubo de "lo que quiero hacer". ¡Ay, si tuviera más tiempo!
En el ámbito de la costura, puedo enseñaros tres proyectos. Una bolsita para mi santo, que necesitaba para guardar sus apechusques medicinales. Con la infinidad de telas que tengo, y cómo me costó encontrar algo que ni fuera "de chicas". Cuando la acabé, sin decirle que era para él, se la enseñé y le salió del alma un"¡qué chula!", así que ¡BINGO!.


Como regalo de Navidad para mi amiga, le hice esta bolsa con una tela que tenía hace tanto tiempo, pero que no usaba por considerarla demasiado bonita, ya conocéis ese tipo de tontería que hacemos a menudo. Como estoy en fase de aprovechar y disfrutar todo lo que se pueda, porque esto se acaba, le hice esta bolsa. Luché conmigo misma para no quedármela.



Y también con una tela que me encanta y que tampoco me atrevía a usar me hice esta bolsa de proyecto que me tiene el corazón robao.




 Con lana, aunque no tejida, hice este pajarico. 






Para adornar la puerta de nuestra casa por Navidad hice unos calcetincitos con restos. Me animé y también hice uno para cada uno de mis compañeros de trabajo, para poner un poco de Navidad en nuestras mesas de trabajo.

Detalles, aquí.

Un regalo para la madre de una amiga, que con 94 años está la señora que da gozo verla. 

Detalles, aquí.

Para el hijo de unos queridos amigos, este bichito.

Detalles, aquí.

Con este proyecto acabé por fin con las existencias de una lana que me ha durado muuucho. Creo que ya lo he explicado, la compré con la intención de hacerme una chaqueta enorme, que deshice cuando estaba al 70% y que me ha dado para proyectos como éste, éste, éste, éste y finalmente éste.


Detalles, aquí.

En Escocia compré una madeja de un lila muy intenso y muy bonito. Me gustó mucho además de por el tacto, por el color. Me puse a tejerla y además de resultar un chal bastante más grande de lo que esperaba, ese color lila tan bonito cambia cuando está en la luz artificial a un añil igual de intenso y fascinante. El chal misterioso que todavía no tiene amo.



Detalles, aquí.

Y con restos de proyecto como éste y éste, ésto que no sé cómo llamarlo. En inglés se llama boot cuffs. Me quedé sin lana al final del segundo y tuve que acabarlo con otro color. no importa. Más calentitos y útiles de lo que pensaba.



Detalles, aquí.

Todos estos proyectos los he hecho con lanas que ya tenía y restos de otros proyectos, desde hace más de un año y medio no compro lana y estoy en modo rebajar stash a tope. Ya me queda poca y tengo el firme propósito de verle el fondo a mi canasta de lanas.
Saluditos.
 
 
 
 
 

 

sábado, 12 de noviembre de 2016

Otoño 2016

Otra vez ha pasado bastante tiempo desde la publicación del último post. De esta manera, los nuevos posts salen cargadísimos de proyectos acabados y pueden llegar a confundir en el sentido de que parece que me cunde el tiempo sobremanera y/o me paso el día con mis agujas en ristre. Ya me gustaría, ya. Pero de momento no es así.
Esta vez todos los proyectos son de punto. No hay diversificación esta vez. Sí que hay una novedad, algo que no había hecho nunca y que lo dejo para explicároslo al final del post.
En primer lugar, os enseño este chal que hice sin ningún patrón, improvisando sobre la marcha. Usé una Drops Delight que compré hace tiempo para un cárdigan que nunca llegó a buen fin y que ya he usado en este otro proyecto, en éste y en éste. Y todavía me queda bastantita.






Más detalles, aquí.

En el intercambio navideño del año pasado del grupo The Spanish Swap, Rocío me regaló una maravilla de lana y de patrón como os explicaba aquí. Me lancé a hacerlo, pero me quedó fatal, era de los primeros proyectos con fair isle y la tensión dejaba mucho que desear. Además, me lancé a la piscina sin asesorarme primero en los truquis que te ayudan con los floats y otras historias relacionadas con el juego de colores en el mundo tejeril. Quedó tan mal que lo deshice y volví a empezar. Esta vez ha quedado algo mejor, pero todavía queda mucho camino que recorrer, no ya hasta la perfección sino hasta la corrección.

Detalles, aquí.

Con una lana muy singular que compré en Edimburgo y un restito de seda de Greta and the fibers, inspirándome en un chal de BotanicalKnits 2 hice este chalcito. Me gusta mucho y es muy llevable, especialmente cuando no hace mucho frío, que es lo más normal en estas latitudes.



Detalles, aquí.
 
El siguiente proyecto se nutre completamente de lanas de Greta and the fibers. La seda naranja, con un tono difícil de describir por su belleza, combinada en formato de rayas con restos de otros proyectos: seda negra, Silk me lace y Basel grises y Baslace marrón. Proyecto de largo recorrido, pero finalmente le di un empujón y lo acabé.


Detalles, aquí.
 
Otro proyecto largo que empecé en enero y que costó mucho de arrancar. Ya os había hablado de él aquí. Después de muchas probaturas y de aborrecerlo, un día lo retomé y alcancé una velocidad crucero nada desdeñable.




Detalles, aquí.
Como me ha sobrado bastante lana (ésta también la compré en Edimburgo), me veo con ánimos de empezar otro proyecto parecido. Estaba pensando en este patrón.

Unos calcetines. Tejer calcetines es una de las cosas más agradables, engancha muchísimo y es muy cómodo por su reducido tamaño y su portabilidad. Pero lo malo, para mí, de tejer calcetines es que con el clima casi-tropical que tenemos aquí, no hay quien se los ponga. Creo que me he puesto solo una vez cada uno de los pares que me he tejido. Este año me he hecho el propósito de usarlos para estar por casa, para esos momentos de pies subidos en el sofá. Tenía ganas de tejerme unos tobilleros y sin elástico ajustado a la caña, porque me pican normalmente. Así que me tejí estos.
Detalles, aquí.

Y ahora la novedad. Desde hace ya algún tiempo lo tenía en mente. Mi madre me enseñó hace eones a tejer unos peúcos para dormir que siempre llevábamos en casa cuando éramos pequeños. Muy sencillos, muy efectivos. Pero tejidos en recto y con costura trasera. Mi madre no tejía con agujas de doble punta, no sé si ni siquiera sabía que existían. Siempre explicaba que durante la guerra tejían ella y otras mujeres de su familia, un par de calcetines cada una por día que vendían para los soldados, pero con costura trasera. Así que empecé a preguntarme cómo sería hacerlos con agujas circulares. Investigué en Ravelry a ver si alguien ya había publicado algo parecido y no supe encontrar nada. Tenía que pensar cómo resolvía el cierre del talón y la estructura general de la prenda. Y ahí estaba el proyecto, esperando que llegara el día en que me sintiera con el suficiente ánimo e inspiración para  sacarlo adelante. Mientras ese momento no llegaba en el grupo de Las Knitting Amigas se propuso que un Kal muy sui generis ya que no se trataba de que tejiéramos algo a la vez, sino de que cada uno se enfrentara a un reto personal. Y el mío fue éste. Sacar el método para tejer los peúcos. Y ojo que digo método, no patrón. Más que las indicaciones paso a paso para tejerlos, se dan las ideas de la construcción de la prenda. Aunque son extremadamente sencillos, no creo que sea adecuado para tejedores novatos. Si que lo es para aquellos que tengan claros los conceptos principales de hacer punto. Está publicado en Ravelry, en inglés y en español y es gratuito. Aquí lo tenéis.


miércoles, 10 de agosto de 2016

Verano del 2016

Madre del Pilar de Zaragoza. Cuánto tiempo sin poner nada en este medio. Claro, luego pongo todo lo que he hecho en ese enorme lapso temporal y hay quien me dice que cuántas cosas hago. No son tantas en realidad, es que son muchos los días.
Desde primeros de mayo, cuando hice la última entrada, hasta ahora, además de los trabajos que os voy a enseñar y otros que aun están inacabados, y además de las rutinas diarias, tales como trabajar, el cielo me regaló un viaje que en principio no tenía por qué ser apabullante, pero que sí que lo fue. Todavía estaba allí y ya estaba planeando volver. Volver con la intención de hacer lo mismo pero mucho más a conciencia, con más preparación y con dedicación exclusiva. Nada de perderse por Nápoles o por la costa amalfitana, mi próxima vez será exclusivamente las ruinas romanas del área del Vesubio. Y quizás también una extensión a Roma para visitar algunos flecos que se me han quedado de las otras veces, incluida la de este año. Y no me extiendo más. Sólo digo que me lo estoy tomando muy en serio. Uno de estos días...
Bueno, vamos a las obras. Empecemos por el tejido, lo más clásico en mí.
Unas manoplas para mí, que no tenía ningunas:
Más info, aquí.

Con la misma lana, una Rowan lima, generosidad de MJ, empecé un chal que iba a ser parte del tejijuntas de Las Knitting Amigas. Un chal de lo más sencillo; pero desde el primer momento se me atravesó, no sé por qué, de modo que un buen día me dije aquello de "pare de sufrir" y le di el tirón, rip, rip, rip, y me dediqué a otra cosa. Me excusé, por supuesto, en el chat del tejijuntas y le hice una bufanda a mi santo. Además de la suavidad de la lana, el punto es de un mullidito que mi hunk va a flipar cuando lo estrene.

 Detalles, aquí.

También me he adentrado en el mundo de los muñecos rellenos tejidos. He hecho un elefante para el bebé que va a tener una compañerita linda:


Detalles, aquí.

Y una conejita para alguien que va a pasar momentos delicados, para que la pueda apapachar:



Detalles, aquí.

Y pasamos al ámbito de la costura. Hace más de un año hice un post hablándoos de mi Nancy de mi infancia y la labor de recuperación a la que la sometí. De repente me di cuenta de que aparte de los engendros afortunadamente efímeros que le cosía cuando jugaba con ella, nunca le había cosido nada en serio y me puse manos a la obra. Una gabardina, con un vinilo precioso también gentileza de MJ:

Una falda tejana y una blusa:
Y unas alpargatas, que al final resultaron más bien ser unas Tom's. Está feo que yo lo diga pero han quedado monísimas:
Y también ando cosiendo cosas para mí. Una falda con la tela más bonita de Ikea:

Una blusa con tela de Liberty y con una tela verde muy Roger van der Weyden:

Y por último un neceser de playa, también con tela plastificada generosidad de MJ (encore, encore!)


Eso es todo, amigos. En realidad hay algo más, pero como todavía no está presentable (bloqueado, quiero decir) lo dejo para la próxima. Vale.