miércoles, 29 de octubre de 2014

Lo que se puede enseñar

Lo que se puede enseñar de lo que he estado haciendo desde el último post, a principios de agosto, hasta ahora. Una época no muy productiva, pero qué se le va a hacer, hay que ir bailando según la música que vaya sonando y a mi últimamente no me está sonando nada demasiado bailable.
Una bolsa de labor poliédrica, con su cremallerita y todo. Por fuera, flores, por dentro, topos.

Que ya he usado bastante. Es una medida ideal.
Y como le cogí el gusto al patrón, una más pequeña para regalar a una amiga. Esta vez con la misma tela en el exterior y en el forro. Una pana de colores vivos. Mis saludos a MJ.

Una funda para mi kindle, que me las voy fundiendo cual rodillera de pantalón de niño. De nuevo, saludos a MJ. Esta vez con bolsillo interior incluido. Voy perfeccionando la técnica.

Y en ámbito de tejer, tengo dos proyectos a medias, una chaqueta fina y un chal, y tengo estos cuatro chales acabados pendientes de bloqueo. Espero que vayan saliendo poco a poco...
                                    
Y un gorro acabado y estrenado. Satisfacción inmediata y no necesita bloqueo.

Detalles, aquí.

domingo, 3 de agosto de 2014

Sotiel

No me cansaré de decir que las lanas de la marca Lang me gustan mucho. Sin ser lujosas, que no lo son en absoluto, son muy dulces de tejer, con unos colores bastante resultones y las "variegated" no tienen nada que envidiarle, en mi opinión, a las Noro. Y sin un nudo, oiga. Buscaba un patrón simple para este ovillo que rondaba por casa desde hacía tiempo y me decidí por el que veis más abajo, haciéndolo más grande para gastarlo todo. Los cambios de color ya son la atracción en sí, no es necesario complicarlo con patrones más elaborados.




Detalles, aquí.


viernes, 1 de agosto de 2014

Costuritas

Algunas costuritas: Una camisa de dormir

Una blusita con un retal de Liberty:

Y saliendo del mundo costuril, un gorrito para Manolita. Para eliminar restos que no dan para mucho.


 

lunes, 14 de julio de 2014

Cosas de otoño-invierno.

Una chaquetilla inspirada en este tutorial de esas que yo llamo "auxiliares", porque más que abrigar por sí mismas ayudan en situaciones cambiantes. Además la fibra tampoco es que sea de mucho abrigo, quería algo más ligero que lana pura y dura. El toque de la golilla es lo que me sedujo cuando vi la de referencia, aunque el mío es más barroco que el del tuto. Mucho Maravall en mis años mozos.






Detalles, aquí.
Y a lo largo del pasado otoño-invierno, no sé bien por qué, fui guardando en una carpeta que llamé "every cake you bake" algunas fotos, pues eso, de cosas que salían del horno.




domingo, 29 de junio de 2014

La historia de una chaqueta que casi llegó a ser y no fue.


La primera vez que vi una chaqueta de este estilo me gustó muchísimo y decidí que algún día me haría una. Me refiero a este estilo: (Shelley Mackie para elann)

El caso es que quise hacerla con una Drops Delight. Los colores me sedujeron enormemente y me compré 10 ovillos a tal efecto.

Ya lo tenía todo, la lana y las ganas, que eran muchas. El modelo estaba hecho con una lana más gordita que la que yo había elegido, así, que me iban a tocar millones de puntos. Pero ahí iba yo, entusiasmada.
Así que empecé a leer el patrón y la primera en la frente. Había que iniciar la labor con unas cuantas agujas de doble punta y en circunferencia. Las agujas de doble punta no son mi fuerte en absoluto, y, consciente de mi torpeza, empecé.  Como dirían en México, ni madres, no había manera, me quedaba mal, no me gustaba. Por primera vez, ya lo dejé hibernando. El caso es que un día, concretamente el 4 de junio del 2013, fui a hacerme una prueba médica de la que salí, no a rastras, porque salí andando, pero gritando taxi desde la puerta de la clínica. Al llegar a casa me dije “si he superado ésto, tengo que superar el cast-on de la chaqueta” Y lo saqué.
Y di de alta el proyecto en Ravelry y lo nombré “Miss Cad”, en honor a mis caderas que me estaban proporcionando ratos tan agradables. Seguí tejiendo y tejiendo.
Era el proyecto perfecto para las quedadas, porque no requería ninguna atención. Y punto a punto, llegué a ésto.




Siete ovillos gastados y lo que queda de los tres que veis.  Una manga casi acabada. Los cambios de color son cada vez más cortos porque vamos ampliando las vueltas. El caso es que sé que no me la voy a poner, así que después de darle mil vueltas decido deshacerla y buscar otros proyectos para esta lana. Deshacer tiene su miga. Son muchos metros y hay que sanear esa lana que lleva tanto tiempo tejida, pero estoy convencida que va a valer a pena ese trabajo para dar lugar a otros proyectos que sí que voy a aprovechar.
Todo listo para empezar a deshacer:


y empieza, pues, la tarea de deshacer. Va a ser tedioso y cansado.

Una obra que va avanzando conforme retrocede.




Llegamos a dimensiones tan pequeñas como ésta:

O esta:
Y el resultado final:


Escurriéndose en la ducha:

Os mantendré informadas.

CHAL

Hacía ¿muchos? días que no ponía ningún chal. Aquí va el último:




Detalles, aquí.