domingo, 3 de agosto de 2014

Sotiel

No me cansaré de decir que las lanas de la marca Lang me gustan mucho. Sin ser lujosas, que no lo son en absoluto, son muy dulces de tejer, con unos colores bastante resultones y las "variegated" no tienen nada que envidiarle, en mi opinión, a las Noro. Y sin un nudo, oiga. Buscaba un patrón simple para este ovillo que rondaba por casa desde hacía tiempo y me decidí por el que veis más abajo, haciéndolo más grande para gastarlo todo. Los cambios de color ya son la atracción en sí, no es necesario complicarlo con patrones más elaborados.




Detalles, aquí.


viernes, 1 de agosto de 2014

Costuritas

Algunas costuritas: Una camisa de dormir

Una blusita con un retal de Liberty:

Y saliendo del mundo costuril, un gorrito para Manolita. Para eliminar restos que no dan para mucho.


 

lunes, 14 de julio de 2014

Cosas de otoño-invierno.

Una chaquetilla inspirada en este tutorial de esas que yo llamo "auxiliares", porque más que abrigar por sí mismas ayudan en situaciones cambiantes. Además la fibra tampoco es que sea de mucho abrigo, quería algo más ligero que lana pura y dura. El toque de la golilla es lo que me sedujo cuando vi la de referencia, aunque el mío es más barroco que el del tuto. Mucho Maravall en mis años mozos.






Detalles, aquí.
Y a lo largo del pasado otoño-invierno, no sé bien por qué, fui guardando en una carpeta que llamé "every cake you bake" algunas fotos, pues eso, de cosas que salían del horno.




domingo, 29 de junio de 2014

La historia de una chaqueta que casi llegó a ser y no fue.


La primera vez que vi una chaqueta de este estilo me gustó muchísimo y decidí que algún día me haría una. Me refiero a este estilo: (Shelley Mackie para elann)

El caso es que quise hacerla con una Drops Delight. Los colores me sedujeron enormemente y me compré 10 ovillos a tal efecto.

Ya lo tenía todo, la lana y las ganas, que eran muchas. El modelo estaba hecho con una lana más gordita que la que yo había elegido, así, que me iban a tocar millones de puntos. Pero ahí iba yo, entusiasmada.
Así que empecé a leer el patrón y la primera en la frente. Había que iniciar la labor con unas cuantas agujas de doble punta y en circunferencia. Las agujas de doble punta no son mi fuerte en absoluto, y, consciente de mi torpeza, empecé.  Como dirían en México, ni madres, no había manera, me quedaba mal, no me gustaba. Por primera vez, ya lo dejé hibernando. El caso es que un día, concretamente el 4 de junio del 2013, fui a hacerme una prueba médica de la que salí, no a rastras, porque salí andando, pero gritando taxi desde la puerta de la clínica. Al llegar a casa me dije “si he superado ésto, tengo que superar el cast-on de la chaqueta” Y lo saqué.
Y di de alta el proyecto en Ravelry y lo nombré “Miss Cad”, en honor a mis caderas que me estaban proporcionando ratos tan agradables. Seguí tejiendo y tejiendo.
Era el proyecto perfecto para las quedadas, porque no requería ninguna atención. Y punto a punto, llegué a ésto.




Siete ovillos gastados y lo que queda de los tres que veis.  Una manga casi acabada. Los cambios de color son cada vez más cortos porque vamos ampliando las vueltas. El caso es que sé que no me la voy a poner, así que después de darle mil vueltas decido deshacerla y buscar otros proyectos para esta lana. Deshacer tiene su miga. Son muchos metros y hay que sanear esa lana que lleva tanto tiempo tejida, pero estoy convencida que va a valer a pena ese trabajo para dar lugar a otros proyectos que sí que voy a aprovechar.
Todo listo para empezar a deshacer:


y empieza, pues, la tarea de deshacer. Va a ser tedioso y cansado.

Una obra que va avanzando conforme retrocede.




Llegamos a dimensiones tan pequeñas como ésta:

O esta:
Y el resultado final:


Escurriéndose en la ducha:

Os mantendré informadas.

CHAL

Hacía ¿muchos? días que no ponía ningún chal. Aquí va el último:




Detalles, aquí.

sábado, 28 de junio de 2014

Una excepción llamada Cath Kidston

Hoy no voy a mostrar artesanías ni nada que se le parezca. Hoy voy a mostrar todos mis Cath Kidston. Hace días que me rondaba por la cabeza. ¿Que no sabéis quién es Cath Kidston? Googleead, googleead. La vais a odiar o la vais a amar. Yo la amo locamenti, como decían Las Grecas. La descubrí en las calle de Londres en mayo del 2010 (tardía que soy). No paré hasta que no encontré dónde vendieran esos bolsos tan demasiao y tan fifis a la vez: el caso es que no di con una tienda suya, sino con el stand que tienen el Selfridges, y desde entonces, vivo enamorá, Camarón style. Viajes a Londres, luego a Madrid, y por fin, ¡Barcelona!, y al lado del curro, qué más quiero. Ahí va mi cornucopia:

El primer bolso, el de Selfridges, que todavía está en perfecto uso:



Y un tote bag de la misma época:
 

Algunas cosas que compré online antes de que llegara a España durante unos meses en los que no fui a Londres:
Una bolsa para las agujas rectas y la labor:


 Un paraguas plegable:
 Un tarjetero, muy perjudicado por el uso a estas alturas:

 Un monedero que me trajo mi amigo cuando fue a ver a su Barça a Londres:
Bolso de lunares comprado en Madrid:
Otro bolso de otros lunares comprado en Londres:
Junto con este tote bag de lona:
Y una de estas tazas, la azul. La roja ya es de Barcelona:
También este estuchito, muy perjudicado también y que uso para llevar las herramientas auxiliares de tejer:
De la misma familia, compré uno en las últimas rebajas que todavía no he estrenado:
Del último viaje a Londres, vine con este bolso:
y este monederito:

De algún lugar del norte de Inglaterra una amiga me trajo estos botones:

Ya en Barcelona, han caído calcetines:
Zapatillas:

Y más regalos de amigas:
Un metro:
Y lo que queda de dos sets de manicura de dos diferentes amigas:
Y si no me equivoco, eso es todo en mi inventario Cathkidstoniano. Sin contar la de cosas que he comprado para otros, (bueno, en este caso, más bien otras)
Continuará. Seguro.