miércoles, 10 de agosto de 2016

Verano del 2016

Madre del Pilar de Zaragoza. Cuánto tiempo sin poner nada en este medio. Claro, luego pongo todo lo que he hecho en ese enorme lapso temporal y hay quien me dice que cuántas cosas hago. No son tantas en realidad, es que son muchos los días.
Desde primeros de mayo, cuando hice la última entrada, hasta ahora, además de los trabajos que os voy a enseñar y otros que aun están inacabados, y además de las rutinas diarias, tales como trabajar, el cielo me regaló un viaje que en principio no tenía por qué ser apabullante, pero que sí que lo fue. Todavía estaba allí y ya estaba planeando volver. Volver con la intención de hacer lo mismo pero mucho más a conciencia, con más preparación y con dedicación exclusiva. Nada de perderse por Nápoles o por la costa amalfitana, mi próxima vez será exclusivamente las ruinas romanas del área del Vesubio. Y quizás también una extensión a Roma para visitar algunos flecos que se me han quedado de las otras veces, incluida la de este año. Y no me extiendo más. Sólo digo que me lo estoy tomando muy en serio. Uno de estos días...
Bueno, vamos a las obras. Empecemos por el tejido, lo más clásico en mí.
Unas manoplas para mí, que no tenía ningunas:
Más info, aquí.

Con la misma lana, una Rowan lima, generosidad de MJ, empecé un chal que iba a ser parte del tejijuntas de Las Knitting Amigas. Un chal de lo más sencillo; pero desde el primer momento se me atravesó, no sé por qué, de modo que un buen día me dije aquello de "pare de sufrir" y le di el tirón, rip, rip, rip, y me dediqué a otra cosa. Me excusé, por supuesto, en el chat del tejijuntas y le hice una bufanda a mi santo. Además de la suavidad de la lana, el punto es de un mullidito que mi hunk va a flipar cuando lo estrene.

 Detalles, aquí.

También me he adentrado en el mundo de los muñecos rellenos tejidos. He hecho un elefante para el bebé que va a tener una compañerita linda:


Detalles, aquí.

Y una conejita para alguien que va a pasar momentos delicados, para que la pueda apapachar:



Detalles, aquí.

Y pasamos al ámbito de la costura. Hace más de un año hice un post hablándoos de mi Nancy de mi infancia y la labor de recuperación a la que la sometí. De repente me di cuenta de que aparte de los engendros afortunadamente efímeros que le cosía cuando jugaba con ella, nunca le había cosido nada en serio y me puse manos a la obra. Una gabardina, con un vinilo precioso también gentileza de MJ:

Una falda tejana y una blusa:
Y unas alpargatas, que al final resultaron más bien ser unas Tom's. Está feo que yo lo diga pero han quedado monísimas:
Y también ando cosiendo cosas para mí. Una falda con la tela más bonita de Ikea:

Una blusa con tela de Liberty y con una tela verde muy Roger van der Weyden:

Y por último un neceser de playa, también con tela plastificada generosidad de MJ (encore, encore!)


Eso es todo, amigos. En realidad hay algo más, pero como todavía no está presentable (bloqueado, quiero decir) lo dejo para la próxima. Vale.

 
 
 
 

lunes, 2 de mayo de 2016

Proyectos finalizados ... ¡y quiero rebajar stash!

Mucho tiempo sin postear. Pero sigo haciendo cosas. Menos de las que quisiera, claro. Por falta de tiempo la mayoría de las veces y por falta de entusiasmo algunas otras. Pero vamos al lío.
Un cuello para Maribel. Con lana de Purl Soho; oh, qué delicia. Nunca lo hubiera dicho. Pensé, en mi ignorancia, que una lana de "marca blanca" no estaría mal, pero no pasaría de ahí. Pues pasó y con creces. La suavidad, el color, si lo llego a saber me traigo un cargamento. El patrón, una monada y fácil de memorizar.

Detalles, aquí.

Seguimos. Un chal de algodón para alguien a quien se lo debía hace tiempo. De algodón porque ella vive en winter-free area.




Detalles, aquí.

Chaquetita, también de algodón, para ese niño que tiene que nacer un día de estos y que por lo pronto se lleva el galardón de "Bebé para el que más he tejido ever"


 
Detalles, aquí. 

Y last, but not least, ni mucho menos, el proyecto que me duró más de ocho meses. Y todavía he escapado bien, pensaba que nos iríamos más allá del año. Un jersey con lana finita, la Socks Premium de Greta and the fibers, que ya quedará para la temporada que viene. Aunque sea finito, abriga un montón, y en esta ciudad no hace apenas frío. Me encanta como ha quedado. El color, como todos los de Marga, es precioso, y la textura de la lana una vez tejida tiene el equilibrio perfecto entre la caída y el cuerpo que pide este patrón (patrón que me regaló Kuku en un intercambio). Más info, aquí.





Y eso es todo por ahora. Tengo varias cosas en las agujas, también en la máquina de coser y unas cuantas ideas en la cabeza, lejos de instrucciones y patrones. Y un objetivo: Rebajar stash. Estoy en ello.
 

sábado, 12 de marzo de 2016

La manta que cambió su naturaleza primigenia y otros

Este verano pasado, cuando estaba un día desparramada en el sofá, noté un pelín de frío/desconsuelo que, por supuesto, no pedía manta, (aunque el tiempo está loco, no dejaba de ser verano) y se me ocurrió que para momentos como ese necesitábamos una manta de sofá de algodón. Decidí hacerla con grannies, fondo blanco y motivos en colorines, así que me puse a ganchetear como una loca. Pero, ¡ay!, el entusiasmo no duró demasiado. Hacer ganchillo me puede enganchar por un periodo corto, pero enseguida me aburro y lo dejo abandonado por las dos agujas. Así estaban los cuadritos que había hecho hasta el momento, sin ganas de continuar hasta obtener el exagerado número para hacer la manta que había ideado. Y en una de esas decidí que los cuadritos servirían para cojines, de los cuales os puedo enseñar dos (precisamente estos dos no son de fondo blanco, sino de un gris peral precioso de Rowan) y con el algodón blanco restante haría una manta con mis dos agujas.



Detalles, aquí.
Y la manta es esta:



Detalles, aquí.

Siguiendo con el algodón, que últimamente estoy muy algodonera, hice un chal. Había utilizado el mismo patrón en un intercambio y me encantó, tanto hacerlo como el resultado. Así que decidí repetirlo con un algodón que ya había usado aquí, aquí y aquí y cuyo color me enloquece. Me quedaban ovillos suficientes gracias a la generosidad que rebosa una de mis amigas, así que decidí hacerme un chal de verano y casual. Tengo unos cuantos de seda, pero me apetecía uno de algodón. El caso es que fui haciéndolo la mar de a gusto -aunque una vez hecho he visto un error garrafal, pero así se queda- hasta que quise empezar la última repetición y no hubo manera, no sé qué me pasó. Me equivoqué, lo deshice, me volví a equivocar y decidí que no habría séptima repetición. Me pilló atrabancada, no sé. El resultado es éste:


El color más fidedigno es el de la primera foto. Detalles, aquí.
Y también de algodón, una mantita para cuna, o cochecito, no sé, para el bebé que van a tener unos buenos amigos. Fiebre tejeril con el pequeñuelo, así que también le he hecho un gorro y hay en marcha otras cosas.



Detalles, aquí.
Detalles, aquí.
Y por último, empecé con mucho entusiasmo unas manoplas con dibujo, pero escogí mal el tamaño de las agujas, demasiado pequeñas, así que deshice y volví a empezar con otras más grandes, pero aun así quedaba demasiado apretado el punto, así que volví a deshacer y ahora están esperando que empiece de nuevo con otras agujas más grandes todavía. Como nunca había tejido dibujo con dos colores, voy por el sistema prueba/error. Os enseño como estaban quedando:

 
Detalles, aquí.
Y eso es todo por el momento.